LA BATALLA DE GOLPEJERA EN LOMAS Y EN VILLARMENTERO DE CAMPOS

 

A continuación recogemos el estudio bajo el título “La batalla de Golpejera: historia, literatura y toponimia” publicado por los catedráticos José María Anguita Jaén y Lourdes Burgos Hervas en  Iacobus. Revista de Estudios Jacobeos y Medievales

  “…4.2 La toponimia menor de Villarmentero y Lomas; el recuerdo de la batalla de Golpejera perpetuado en un “Namenlandschaft” (paisaje toponomástico).

Golpejera (y sus variantes–Golpejar, Golpejares…) es un zootopónimo de cierto rendimiento en la toponimia hispánica, especialmente en la noroccidental. Muy cerca del Golpejera propuesto por el historiador Prudencio de Sandoval como localización de la famosa batalla, también en territorio de Carrión, incluso a la misma distancia de la ciudad, unos quince kilómetros, aunque en dirección no SO sino SE, existe otra Golpejera que ha vivido en los últimos siglos semioculta por una deformante etimología popular, y que no se halla atestiguada en documentos medievales que conozcamos. Sin embargo, tenemos poderosas razones para propugnarla como la verdadera reducción del lugar donde Sancho II capturó a Alfonso VI, oa la menos donde los juglares e historiadores del siglo XIII decían que esto había ocurrido.

Se trata de un ámplio emplazamiento, compartido por los términos de Lomas de Campos y Villarmentero de Campos, situado este último en pleno Camino de Santiago, en el tramo que va de Fromista a Carrión, concretamente entre Revenga de Campos y Villalcázar de Sirga. En él encontramos no sólo una Golpejera (disimulada en Botijera) sino también una Reyerta, una Matanza, una Mortera, unas Tiendas y una Senda del obligado.Es decir, una serie de topónimos menores que recuerdan las distintas fases de la batalla según nos la cuentan las crónicas medievales.

Veámoslo de forma ordenada;

1.- BOTIJERA-GOLPEJERA:

Corresponde a un pago situado en el término de Lomas, justo en la raya que comparte con Villarmentero. También da nombre a un arroyo que dasagüa ya en el término de Villarmentero, en el río Ucieza. Como ya hemos adelantado su nombre actual (Botijera) es fruto de una deformante etimología popular a partir del original Vulpillera, Golpexera, etc….La deformación es bastante a reciente a juzgar por el único documento histórico en el que encontramos el topónimo. Se trata de una carta ejecutoria del emperador Carlos V expedida en la Chancillería de Valladolid en 1554 a petición de los Concejos de Lomas y Villarmentero, y dirigida a la Justicia de Carrión, para dirimir un pleito entre los dos Concejos por los derechos de pastos en término lindero.Dicho término, recibe en el documento el nombre de “La Reyerta”, y los vecinos de Lomas alegan en el mismo ser sus dueños desde antiguo, en que le tenían “amojonado con sus mojones, los cuales comienzan; el primero a do llaman La Mortera {…} y de aquí va {…} al arroyo de sancta ana {…} de aquí {…} va otro arroyo que esta en arroyo abaxo del Ontanal de Golpejera.

2.- LA REYERTA;

Es una franja de terreno dentro del término de Villarmentero, qur corta varios pagos (Pesquera, La Pastora, San Martín, Las Castañas, La Matanza y La Mortera), en los que ha quedado absorbida merced a la concentración parcelaria. Por esa razón no parece reseñada en los mapas de concentración como nombre de término, y su usperviviencia ha quedado restringida a la tradición oral. En la mencionada franja, fruto de la resolución del antiguo pleito al que nos acabamos de referir, tienen derecho de pasto los vecinos de Lomas. El significado del topónimo remite al enfrentamiento fratricida, y corresponde a los lis, pugna, bellum, etc…de los textos vistos en la primera parte de este artículo.

3.- LA MATANZA Y LA MORTERA;

El primero es un pago perteneciente a Villarmentero, a medio Kilómetro de Botijera; el segundo lo comparten los términos de Lomas y Villarmentero, y esta a kilómetro y medio de Botijera. Como hemos visto, ambos ocupan parte de la Reyerta. Todas las fuentes y los relatos cronísticos (La Crónica Najerense, El Chronicon Mundi de Lucas de Tuy, o la Primera Crónica General) coinciden al señalar que en la batalla de Golpejera los dos contendientes se causaron enormes daños mutuamente (utrobique postrernitur, utrobique ceditur, mutua caede; ex utraque parte pluribus bello cesis, “et murieron y muchos de cada parte”). Da la impresión de que el toma y daca mortal de la batalla puede estar representado en estos dos topónimos de términos casi contiguos. Guillén de Castro, en sus Mocedades del Cid, construyó un octosílabo admirablemente adecuado a esta circunstancia, y también a esta pareja de topónimos, La Mortera y la Matanza:

…”{…}todo es sangre, todo es fuego, aquí mueren y allí matan {…} “

4.- LAS TIENDAS;

Pago perteneciente a Villarmentero, el más cercano a la población. Creemos que es un recuerdo de la tiendas (tentoria) del campamento castellano que menciona Lucas de Tuy, en cuyo relato son un elemento de gran importancia. Efectivamente, en él, las tiendas del real de Sancho II y de su ejercito son el botín que los leoneses ganaron tras la primera fase de la batalla; el lugar de descanso que disfrutaron desprevenidos la noche de la batalla; y donde fueron sorprendidos y destrozados al alba del día siguiente por los castellanos. A este pago se accedía por el llamado Camino de Las Tiendas, que antes de la concentración parcelaria partía del antiguo trazado del camino de Santiago (unos metros a la derecha del actual trazado de la carretera C-980) justo en el punto donde hoy se alza un sencillo y arcaico crucero medieval, bien conocido de los peregrinos, pues aunque esta en pleno campo se divisa bien desde la carretera. Este crucero, que no recuerda algo al que se levanta en el pasaje zamorano que conmemora el lugar de la muerte del rey Sancho II, podría ser un hito conmemorativo de la matanza de Golpejera.

5.- SENDA DEL OBLIGADO;

Es un camino que uniendo Villoldo y Revenga, cruza los términos de Lomas y de Villarmentero precisamente por la Reyerta. El nombre parece no haberse conservado fuera de la tradición oral de Lomas y Villarmentero, pues en los mapas y publicaciones oficiales aparece reseñado como Camino de Villoldo (en Revenga) y Camino de Revenga (en Lomas). El nombre de Senda del obligado nos trae a la memoria a Alfonso VI, capturado en el campo de batalla (captus in pugna), aherrojado (missus in uinculis), y trasladado a Burgos (ductus Burgis).

Quid plura? Rex Santius fratrem suum in uinculis positum per singulas ciuitates et oppida ducens omne sibi regnum uendicauit; nec tamen eum a uinculis soluit, inmo regno et publica luce priuatum districtiori custodie mancipauit (iii.xv.49-52) «¿Qué más? El rey Sancho llevó a su hermano encadenado por todos los castillos y ciudades, de una (…)

Efectivamente, este camino enlaza el lugar en que se celebró la batalla hasta Revenga, es decir, en dirección a Burgos por la ruta de los peregrinos.

Todo este espectacular conjunto toponomástico se ha conservado ligado, no a monumentos materiales, como por ejemeplo todos aquellos que en Zamora nos recuerdan los distintos episodios del cerco y la muerte de Sancho II, sino a distintos parajes rurales en medio de la Tierra de campos. Quien los contemple en la actualidad, difícilmente podrá distinguirlos de otros de su propio entorno terracampino; amplísimas y ondulantes explanadas uniformadas por el cereal, surcadas regularmente por pequeñas corrientes fluvialesa las que escoltan pequeños bosquetes de ribera, y algún mínimo soto en el que se han preservado los matorrales y árboles autóctonos, supervivientes a la civilización y a la concentración parcelaria.

Y, sin embargo, una tradición local, fundamentalmente oral, ha respetado y nos ha preservado, mínimamente maltrechos, toda una serie de nombres que son el único monumento de una gran batalla, no tan grande por sus consecuencias políticas – que fueron importantes – como por la profusión con que la cantaron, los juglares de los siglos XI, XII, XIII y XIV, según podemos inferir de la lectura de las crónicas de la época.

El lugar de Golpejera, situado en el Camino de Santiago, reúne las condiciones ideales para ser el punto de encuentro de dos grandes ejércitos que, procedentes de León y de Burgos, avanzaran en línea recta para enfrentarse en campo abierto. El leonés, tras cruzar el Carrión y dejar a su espalda, cubriéndosela, la ciudad amurallada de Santa María; el castellano, tras cruzar el Pisuerga por Itero.

Sin embargo, también reúne las condiciones ideales para convertirse en un lugar de visita cultural (histórica y literaria) pues esta muy cerca de la “autopista” que une a León con Castilla y a Galicia con Navarra: el Camino de Santiago, camino no sólo de piadosos peregrinos sino también de todo tipo de transeúntes interesados en mercaderías o intercambios culturales.

Antes de llegar a Carrión, a la altura del actual Villarmentero, alguien recordaría a los viandantes de la Edad Media que allí se había celebrado la famosa batalla de Golpejera, cuyos avatares muchos conocerían por el Cantar del Rey Sancho el Fuerte. Imaginamos que, en aquéllos siglos medievales, el lugar estaría señalado por algunos modestos monumentos que recordarían los hitos de la muy cantanda batalla entre los reyes hermanos, el lugar en que se enfrentaron los ejércitos, donde se produjo una gran mortandad, aquél en que los leoneses plantaron sus tiendas para dormir, donde fueron sorprendidos al amanecer, y el camino por el que, encadenado, los castellanos se llevaron a Alfonso VI a Burgos.….

Para finalizar este trabajo que ha puesto en evidencia la relación existente entre una serie de topónimos cuyo porqué ignoraban quienes los han venido usando tradicionalmente, y un hecho histórico mal ubicado en la geografía, es decir, la batalla de Golpejera, nos atrevemos a pedir – a quien corresponda – que se recupere materialmente el culto de su memoria, perdida hace siglos y hallada hoy en Lomas y Villarmentero de Campos, en la margen izquierda del Camino de Santiago…


Autores: Anguita Jaén, José María; Burgos Hervás, Lourdes

Título: La batalla de Golpejera: historia, literatura y toponimia

ISSN: 1137-2397

Revista: Iacobus. Revista de Estudios Jacobeos y Medievales

Datos Fuente: 1999, (7-8): 141-184